jueves, 15 de mayo de 2008

Prosa de enganche

de: Paranoices (Megapulso); a: Nortuario (Religionario) -
"Barapuca"

No voy a contarte mi sueño, a nadie. Ni siquiera quiero recordarlo con exactitud. Evitando la particular comodidad de los sillones destripados que me tientan a continuarlo, armaré otra leyenda en la mañana inmediata, dentro de este vagón. Empiezo de nuevo entonces:

No cuento un sueño, cuento una a una tus cejas, agradecido como nunca antes ahora por esto que casi no pasa. Sin recurrir a algún dios que exija protocolares ruegos, directamente se lo comenté a Soria, durante mi insomnio, aquél a quien se le pide lo perdido por capricho -sea una bestia distraída o una joven por las restricciones de un padre severo- si concuerda la plegaria y la oye allá donde duerme de la vida que no tuvo y de la que sí. Me habían hablado de un par de solicitudes que aceptó, bien podrían ser de esas casualidades que se sacralizan, pero habiendo sido Soria simplemente otro joven de otro tiempo que por lo que no tuvo se arrancó de este mundo, me pareció que no regalaba nada con el intento de conversación. Ahora conforme como nunca antes por esto que casi no pasa, cuento una a una tus cejas y me pierdo, porque también se me ocurre pensar que hubiera hecho de no obtenerlo, de no pedirlo, de no haber creído en Soria.
El que me presentó a este sujeto como uno de esos finados prodigiosos lo hizo justamente por la anécdota casi en tono jocoso de la pérdida de un animal que significaba un puñado de pesos para salir de un apuro, lo que me lleva a preguntar a qué hubiera llegado ese hombre de no haber recuperado aquél rumiante conociendo lo desesperante de la mayoría de sus situaciones. Crece mi desconfianza sobre la accesibilidad de este "santo", su rosario puede ser más tortuoso de lo que parece: se basa en asimilar espiritualmente su calvario, no entender ni sentir compasión o verguenza, se basa en enloquecer de aborrecimiento por la sola idea de terminar como Soria.
Quiero seguir contando tus cejas, pero me pierdo en estas tribulaciones, y estoy a punto de olvidarme los detalles de donde estamos, hace cuanto, adónde tenemos que ir más tarde, también se desvanece tu nombre, no soy capaz de recordar tu voz y aunque pudiera obligarte a hablar no la reconocería. Al menos una vez cuando se podía, debí haberlas contado, cuando estaba conforme con lo que era cuando era.

La leyenda es insostenible, el sopor pesa ya demasiado, el borrador garabateado en un principio frenéticamente con el lápiz sigue igual de ilegible mientras el puño diluye las últimas frases que nada completan una en otra, borrándose además con el suspiro. Lo que casi no pasa efectivamente no pasó, y si pasó fue en un zumbido lo arisco de este día normal, como el de ayer, en un zumbido pasa lo de hace años y lo de hace unos días, la resignación y el optimismo, el sueño de esta noche, el idilio, el romanticismo, lo fatal. Lo arisco de tu ser pasó zumbando, más inasible que la brutalidad de la bestia de la que dependía el borracho para solventarse el vicio.
Queda lo interesante de Soria, que concretó la petición del vago ese. Obviamente en la quimera que quise formar él cumplía mi deseo, pero en realidad no tuve lo que pedí, tampoco lo pedí y dejo lo sobrenatural enmarcado fuera de mi mirada incrédula para que al menos la leyenda de Soria(*) sobreviva.
Y sin quererlo conté el sueño.



(*) Angel Soria (¿?, ¿Santiago del Estero? - 1967, Tucumán): Talador presumiblemente santiagueño que cruzó de provincia en provincia por el norte siguiendo su trabajo hasta que conoció una joven con la que quiso casarse, el padre mezquinó su mano y Soria se ahorcó. Si bien las teorías sobre el mejor y terrible modo de hacerse escuchar por él -si es que algún muerto puede escuchar- son claramente improbables, el caso del ternero que volvió solo a la casa luego de pedírselo al finado prodigioso y los datos con los que se forma la especie de biografía que presento son los más aproximados a la realidad.


CiclicAthlon no ha cerrado aún, Megapulso tiene algunas citas más y Religionario está preparándose hace meses. Espero que el desorden no se exceda del normal de este sitio, pero nada más espero.

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