miércoles, 5 de diciembre de 2007

Presemptink neou secmentd:

(Pensado en, luego de y para el 3-12-07 )

Veranimia // Veranemia

Paréntesis previo al final del corriente año, confuso y desastroso. Empezaré por recuerdos, ya que se acerca mi fulgurante regreso al frío pasado y el continuar tibio y despausado de otros en el presente. Será de mi genética esto de los paréntesis, que tanto me gustan, que me salvan, me encierran, me alteran y me devuelven.

(1)
Estas son las particulares coplas que mi padre casi religiosamente recitaba en los días de mi infancia similares a éste, sin fecha precisa en el año, en los que se anticipa el agobiante verano. Por la arena de los suelos y los pasos, el árido paisaje y todo su árido sentir reflejado en el sur, reflejado en el norte, a su vez en el este, también en el oeste, y proveniente del centro de cada uno de nuestros desiertos…


Siestío

Guardado por generaciones en un cesto,
Un silbido durante aquella siesta
-cuando nadie dormía ni andaba despierto-
Distrajo del duelo
Al todavía no lo suficientemente viejo.

Perdiendo por momentos,
De repente, por partes,
Por completo;
Uno a uno y todos juntos,
Los sentidos.
Pero no los recuerdos.

En lugar de especular
Que sea un simple engaño
Del aburrimiento,
El no demasiado viejo aún
Sale tras ese parco sonido;
Y sí usa su mente para repetirlo.

El Sol quema la piel de casi todo el cuerpo
Excepto los pies que los tuesta la arena;
Pero a él no le importa;
La sed lo está disecando más que los años
Pero él no alcanza a sufrirlo.

Hay brillos especulares
Entre todo lo abandonado,
El brillo siempre desesperado
De la riqueza que alguna vez
Valió mucho,
Después algo;
Hoy apenas molesta
Al que no es lo suficientemente viejo
La sutil ceguera que le va provocando.


Lo que sí lastima
Es no descubrir -mientras se diluye
El silbido por más repetido-
Quién ha silbado.

Temor lo invade por última vez
Cuando al pensar por última vez
Se pierde en lo dorado,
Tratando de no oírse silbando
El silbido siempre desesperado
De la riqueza que alguna vez
Valió mucho,
Después algo;
Hoy lo no oído, lo no visto,
Por ahí soñado, nunca vivido.
En la siesta cuando nadie duerme
Y nadie despierta.

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